Grupo Frial

Publicidad

25 de marzo de 2011

Consumo de fibra y salud cardiovascular

Las dietas ricas en fibra al principio de la edad adulta podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular de por vida

Un nuevo estudio de la Universidad de Northwestern indica que pasar a una dieta rica en fibra podría ser un cambio de estilo de vida fundamental para la salud del corazón que podrían plantearse los adultos jóvenes y de mediana edad. El estudio observó que los adultos entre 20 y 59 años de edad con consumo más elevado de fibra tenían un riesgo estimado significativamente menor de enfermedad cardiovascular a lo largo de su vida en comparación con aquellos con el menor consumo de fibra.

El estudio se presentará el 23 de marzo en el evento "Nutrition, Physical Activity and Metabolism/Cardiovascular Disease Epidemiology and Prevention Scientific Sessions 2011" de la American Heart Association, que tendrá lugar en Atlanta, Georgia. Este es el primer estudio conocido que muestra la influencia del consumo de fibra en el riesgo de enfermedad cardiovascular a lo largo de la vida.

"Desde hace tiempo se sabe que las dietas ricas en fibra pueden ayudar a las personas a perder peso, bajar el colesterol y mejorar la hipertensión", señaló Donald M. Lloyd-Jones, autor del estudio y director del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Northwestern. "Los resultados de este estudio tienen mucho sentido porque el peso, el colesterol y la hipertensión son importantes factores determinantes del riesgo de enfermedad cardiovascular a largo plazo".

En los adultos de 60 a 79 años de edad, el consumo de fibra dietética no se asoció significativamente con una reducción en el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular a lo largo de la vida.
Fuente: Medical News Today

Relacionado con fibra y salud cardiovascular: 

18 de marzo de 2011

Omega 3 y la vista

Comer pescado puede reducir el riesgo de ceguera

Una nueva investigación muestra que el consumo de ácidos grasos omega-3 --presentes, comúnmente, en pescados grasos como el salmón y el atún en conserva-- puede ayudar a prevenir la aparición de la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), una enfermedad que conlleva una pérdida gradual de la visión.

Los investigadores observaron que el consumo de apenas una o dos porciones de pescado por semana podía reducir el riesgo de pérdida de visión hasta en un 42% en las mujeres mayores.

Este hallazgo respalda las investigaciones anteriores que mostraron resultados similares en los hombres.
El autor principal, el Dr. William Christen, de la Facultad de Medicina de Harvard, señaló que el pescado de "carne oscura" pareció ser el más beneficioso.

El equipo de la Facultad de Medicina de Harvard se apoyó en otro estudio de más de 38.000 mujeres para obtener los resultados. Todas las participantes comenzaron el estudio sin DMAE. Se utilizaron cuestionarios para evaluar los hábitos alimentarios de las participantes, incluyendo la cantidad de ácidos grasos omega-3 que consumía cada mujer.

A lo largo de un período de seguimiento de más de 10 años, se evaluó la salud ocular de las mujeres, con un enfoque orientado específicamente a la DMAE.

De las mujeres que participaron, un total de 235 desarrollaron degeneración macular.cLas mujeres que consumían una o más porciones de pescado a la semana mostraron un 42% menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad que aquellas que consumían menos de una porción de pescado al mes.

Los resultados mostraron que las mujeres que consumían las mayores cantidades de ácidos grasos Omega-3 presentes en el pescado tenían un riesgo un 38% inferior de DMAE que las que tomaban las menores cantidades. El estudio se publicó en la revista Archives of Ophthalmology.

Mayor información: Eating fish can reduce risk of blindness

15 de marzo de 2011

Vitamina B y sus beneficios

Vinculan una alimentación rica en vitamina B con un menor riesgo de síndrome premenstrual

Según un nuevo estudio, las mujeres que consumen una dieta rica en vitaminas del grupo B tienen menos riesgo de síndrome premenstrual (SPM). En dicho estudio, publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, las mujeres que comieron más alimentos como espinacas y cereales fortificados mostraron un riesgo de PMS un cuarto inferior. No se observó lo mismo, en cambio, en las mujeres que recibieron las vitaminas B de suplementos.

El SPM grave, que afecta a aproximadamente una de cada seis mujeres, se trata en ocasiones con píldoras anticonceptivas o antidepresivos, señaló para Reuters Health Bertone-Johnson, coautora del estudio. Reducir el riesgo de síndrome premenstrual por medio de la dieta puede ser, según ella, una alternativa a algunos de estos tratamientos, que son costosos y pueden tener efectos secundarios.

La tiamina y la riboflavina son dos de los muchos tipos de vitaminas B. El Instituto de Medicina recomienda que las mujeres adultas tomen 1,1 miligramos de cada una de ellas al día. Sin embargo, los investigadores descubrieron que es necesaria una cantidad mayor para que haya un beneficio, señaló Bertone-Johnson.

Las mujeres que afirmaron tomar alrededor de 1,9 miligramos de tiamina al día fueron las menos propensas a padecer SPM; alrededor de dos de cada cinco mujeres desarrollaron SPM, en comparación con tres de cada cinco en las mujeres que tomaban cerca de 1,2 miligramos al día. Las cifras fueron las mismas para las mujeres que consumían cerca de 2,5 miligramos de riboflavina al día en comparación con las mujeres que tomaban en torno a 1,4 miligramos al día.

Es relativamente fácil consumir estas cantidades de tiamina y riboflavina al día, señaló Bertone-Johnson. Equivalen a unas dos a tres tazas de cereales fortificados, tres cuartos de taza de habichuelas o alrededor de unos 85gr de carne roja, en el caso de la tiamina; y entre uno y dos tazones de cereales o unos 85gr de hígado de vaca para la riboflavina.

Fuente: Reuters

9 de marzo de 2011

Bebidas azucaradas e hipertensión

Las bebidas azucaradas podrían incrementar el riesgo de hipertensión

Beber refrescos azucarados y bebidas de fruta parece estar asociado con un mayor riesgo de hipertensión en adultos, según sugiere un nuevo estudio.

El equipo de investigación afirma que tanto la glucosa como la fructosa presentes en las bebidas de ese tipo están implicadas en la relación. Además el consumo de este tipo de bebidas está relacionado con sobrepeso y a la tendencia de seguir dietas menos saludables según los autores del estudio, investigadores del Imperial College de Londres.

Para estudiar un posible vínculo entre las bebidas azucaradas y una tensión arterial alta, los autores analizaron los patrones de consumo de cerca de 2.700 hombres y mujeres estadounidenses y británicos de edades comprendidas entre los 40 y los 59 años. Los participantes rellenaron también cuestionarios detallados sobre una serie de factores de estilo de vida, médicos y sociales. Además, se tomaron muestras de orina y se realizaron lecturas de la tensión arterial durante todo el período de estudio.

En cuanto a la tensión arterial, por cada ración (355 mililitros) de bebida azucarada consumida al día, se observó un salto importante en ambas lecturas sistólica y diastólica (+1,6 y +0,8, respectivamente), incluso después de ajustar por índice de masa corporal. Según los reslutados del estudio, publicado en la revista Hypertensión, la asociación entre el consumo de una bebida azucarada y tener la tensión arterial más elevada pareció ser aún más fuerte entre aquellos participantes que también tenían un mayor consumo de sodio alimentario.

Ver también: Remedios para la hipertensión